Un infiltrado en el CSN. Consejo de Seguridad Nuclear
El pasado 26 de octubre Mª Teresa Estevan Bolea cesó en el cargo como Presidenta del Consejo de Seguridad Nuclear, dando paso al comienzo de la elección de nuevo Presidente, Vicepresidente y un Consejero, plazas que quedan vacantes en el organismo.
El CSN afecta a todas las instalaciones nucleares ya sean industriales, médicas y de investigación y sus funciones son: vigilar la calidad radiológica medioambiental (dosis gamma, concentración de radón, radioyodos, emisores alfa y beta), controlar el nivel de aptitud del personal de las instalaciones, estudiar la viabilidad de los nuevos proyectos desde el punto de vista de la seguridad y, sobre todo, se encarga de controlar el funcionamiento de las instalaciones y centrales, mediante controles periódicos, inspectores fijos y supervisión de los planes de seguridad específicos para cada centro.
También controla las dosis de radiación de los trabajadores de las plantas, diseña los planes de emergencia, informa al Congreso y al Senado y propone reglamentaciones sobre seguridad nuclear.
Los cinco miembros del Consejo (Presidente, Vicepresidente y tres Consejeros) son elegidos (por períodos renovables de 6 años) por el Ministerio de Industria y nombrados por el Gobierno previa aprobación de las Cortes, pero las propuestas surgen de un pacto no escrito por el cual los dos partidos mayoritarios se reparten los puestos, dejando en este caso uno de ellos para los minoritarios.

En los últimos meses, la Presidenta (Mª Teresa Estevan Bolea -PP), el Vicepresidente (J.A. Azuara -PSOE) y una Consejera (Paloma Sendín -PP) han cesado en el cargo y puede ocurrir (según fuentes gubernamentales) que Azuara que ahora ya es Presidente en funciones siga en el organismo con ese cargo o lo más probable, que el puesto sea para la actual Consejera Carmen Martínez Ten, también del PSOE, con lo que quedarían dos puestos por cubrir, presumiblemente uno para el partido gobernante y otro para la oposición que ocuparía seguramente la vicepresidencia.
Dejemos a un lado si estamos a favor del cierre definitivo de las nucleares o en cambio si pensamos que es la única opción viable para garantizar el suministro en las próximas décadas. El problema ahora es la nueva composición del CSN, y sea cual sea el futuro de la energía nuclear es necesario que este organismo sea competente, objetivo y que tenga como único propósito cumplir con sus obligaciones sin que influyan otros intereses, sobre todo si estos chocan de frente con la misión del CSN.
Ya durante este último período en el que Estevan Bolea ha estado al frente del Consejo, se han repetido las protestas de los grupos ecologistas. Desde la acusación de haber dejado de aplicar 800 sanciones a centrales nucleares por incidentes relacionados con la seguridad, hasta los rumores que dicen que los anti-nucleares (o al menos los no-pro-nucleares) sufrieron discriminación durante su mandato.
En estos días, el Partido Popular que ya en su momento puso en el CSN a Estevan Bolea pretende presentar como candidato a Antonio Colino que sin profundizar demasiado parece cualquier cosa menos un buen vigilante de las centrales nucleares.
Este ingeniero, según sus propias palabras ha dedicado su vida profesional a dos empresas, ENRESA y ENDESA, ocupando en esta última entre otros cargos el de Director de los Proyectos de Centrales Nucleares Avanzadas. Ha apoyado todas las nuevas iniciativas nucleares y en sesiones del Senado ha sido merecedor de palabras tales como:
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(…) señor Colino, la segunda parte de su intervención me ha defraudado. Me ha parecido más un representante de cualquier empresa eléctrica que presidente de la Empresa Nacional de Residuos. Lo lamento. No esperaba esa postura de usted. (…)
Usted y su empresa se tienen que dedicar a garantizar la seguridad de los residuos y principalmente de los residuos de alta actividad. La segunda parte de su exposición, en mi opinión y con todos mis respetos, sobra, máxime cuando les recuerdo que estaba compareciendo ante la Comisión de Medio Ambiente. Me refiero a la defensa a ultranza de la energía nuclear –lo digo por respeto a los miembros de esta Comisión–(…)le pediría un poco de neutralidad en este sentido.
F.J. Sanz Carramiñana. Senador por Navarra |
Esta cita nos confirma que hace tres años y como Presidente de ENRESA, el señor Colino ya destacaba por una inclinación excesiva hacia la industria eléctrica-nuclear. ¿Qué ocurrirá si dentro del organismo que debe protegernos de aquellos que nos pondrían en peligro por aumentar sus cuentas, tenemos a un hombre que está claramente del lado de éstos?Supondría tener al enemigo en casa, supondría estar desprotegidos frente a los poderosos que sólo persiguen su propio interés y no el común. No podemos callar ante uno más de los sutiles y casi inadvertidos gestos de los políticos para beneficiar a sus amigos, perjudicando a los ciudadanos y amparándose en la ley.
Escrito para Las Noches Prohibidas por Marea Baja.
Esta entrada fue publicada el Noviembre 15, 2006 a las 12:48 pm y archivada bajo Ecología, Lucha Social . Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0 Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio.

Noviembre 15, 2006 en 6:21 pm
¡Qué fuerte!, no me puedo creer que a día de hoy sigan pasando estas cosas, y que justamente los cargos que mayor capacidad de análisis y responsabilidad requieren se sigan designando prácticamente a dedo, primando los intereses políticos.
En serio que no podemos hacer nada? tenemos que permitir que organismos de control tan importantes como el CSN queden bajo la dirección de personas que como Colino, han dedicado toda su vida a las empresas a las que ahora debe controlar? Puede este señor asegurar la independencia y transparencia necesarias para estar en el CSN? por favor…que no nos tomen el pelo.